Presentación Asociación Tierra de Olivos Virgen Extra

 
El pasado martes 20 de febrero Geolit acogió la presentación de la Asociación Tierra de Olivos Virgen Extra, que de esta manera se abría oficialmente al conjunto de actores vinculados al olivar en todas sus vertientes. 
El acto, que estuvo precedido de un desayuno molinero, comenzaba con el saludo de Fulgencio Meseguer presidente de la empresa Software DELSOL, anfitriona del evento, al que siguió la intervención del delegado territorial de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía en Jaén, Juan Balbín, que felicitó a los promotores de está iniciativa animándoles a trabajar en la modernización y dinamización del sector.
A continuación se celebró una conferencia coloquio sobre el olivar sostenible de montaña y su reconversión a producción ecológica a cargo de Francisco Casero, presidente de honor de Ecovalia, y el comunicador Ezequiel Martínez, que coincidieron en la defensa de este modelo de producción, que aporta valores como la conservación del medio ambiente y la diversificación de la economía en el ámbito rural al tiempo que ayuda a fijar la población en los territorios donde tradicionalmente se asientan estos olivares.
El acto se cerró con la intervención de la presidenta de la asociación, Juana Ortega Membrive, que expuso los objetivos de este colectivo y avanzó los proyectos sobre los que va a centrar su actividad de cara al fomento y difusión de la cultura del olivar en sus diversas manifestaciones científicas, técnicas, históricas o gastronómicas, fomentando la investigación en todo lo relacionado con el olivar, el aceite de oliva y productos derivados.
En este sentido, la Asociación promoverá actuaciones en defensa del medio  ambiente en el entorno del olivar y estructuras de producción que defiendan la cultura social en el sector del olivar y el aceite de oliva implicando a todos los actores: agricultores, productores, intermediarios, técnicos, comercializadores, consumidores y, en definitiva, a todos cuantos aprecian la calidad de los aceites de oliva virgen extra en base a sus virtudes nutricionales,  saludables y ambientales.
Entre los proyectos socioambientales destacó la defensa del olivar de Montaña y los cultivos biosostenibles, sin olvidar los convencionales, la presencia de la mujer  en el sector o la formación continua para lo que se dispone de la escuela del aceite “Aulaolivo” como un centro con cursos de cata y otros especializados a la búsqueda de la profesionalización del sector y la comercialización aplicando las modernas técnicas de Marketing, cursos avanzados en ingeniería agrícola, gestión y digitalización que repercutan en la valorización del producto.
Fuente: Geolit

¿Aceituneros altivos?

Rafael Flores

Según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua el término “altivo/a” tiene dos posibles significados: orgulloso o soberbio, términos que por otra parte no son necesariamente contradictorios.

Me gustaría pensar que Miguel Hernández, en su celebérrimo Andaluces de Jaén, se refería más a la primera acepción que a la segunda cuando califica a los jiennenses de “aceituneros altivos”.

Está bien sentir orgullo de nuestros olivares, orgullosos de que la provincia de Jaén haya producido en la última campaña 389.220 toneladas de aceite de oliva que supone el 40,9% del total andaluz que es, a su vez, el 76% del total nacional. Orgullosos de que dos de cada cinco litros de aceite de oliva que se consumen en el mundo, procedan de Andalucía, hagan ustedes la cuenta de los que corresponden a la producción de la provincia de Jaén donde el olivar supone más del 87% de la producción agraria, cuantificada en más de 1.600 millones de euros.

Ahora bien quizás algo menos orgulloso debe estar el sector si repasamos otros parámetros donde no somos precisamente lideres como la innovación, la digitalización, el marketing, el comercio electrónico y en general la aplicación de las nuevas tecnologías por no hablar de la necesaria modernización de los cultivos, optimización de los regadíos, la comercialización y un largo etcétera, en un sector demasiado dependiente de las ayudas de la PAC permanente espada de Damocles pendiente sobre las cabezas de los agricultores y que, si no se remedia, va a sufrir recortes de hasta un 16 por ciento.

Obviamente no se puede, ni se debe, generalizar. Hay productores, empresas, almazaras, cooperativas, que están haciendo un gran esfuerzo de puesta al día de sus explotaciones y sistemas de producción y distribución, primando la calidad y aplicando técnicas más respetuosas con el medio ambiente y teniendo en cuenta las nuevas exigencias de unos mercados cada día más competitivos.

Por su parte la administración autonómica destina una partida de casi 16 millones de euros para impulsar la innovación en el sector agroalimentario que incluye un apoyo específico para el olivar y para favorecer la digitalización del sector como el desarrollo de aplicaciones móviles, uso de satélites y drones para agricultura de precisión o la aplicación de la inteligencia artificial en explotaciones e industrias.

No, no es ciencia ficción, es una realidad que esta presente ya en nuestra vida cotidiana y a la que el olivar jiennense no puede sustraerse.

Olivareros altivos, por orgullosos, sí. Digitalizados también.